"Invites architecturales", la arquitectura como mediadora entre humanos y no humanos

© David Vardanyan, estudiante de la ENSAPLV
Por tercer año consecutivo, un grupo de estudiantes de primer curso de Máster ha elegido el estudio de proyectos P802 “Ecologías arquitectónicas aplicadas”, supervisado por el profesor Baptiste Debombourg, Xavier Lagurgue y Fiona Meadows, diseñaron y construyeron instalaciones flotantes que exploran los vínculos entre arquitectura y biodiversidad.
En total, se han instalado unas veinte creaciones a escala 1:1 en el espejo de agua artificial del Jardin d’agronomie tropicale de la Ville de Paris. Diseñados tanto para el ser humano como para otros seres vivos, estos dispositivos arquitectónicos invitan a mosquitos y arañas, renacuajos y ranas, peces y mariposas, cuervos y martines pescadores a utilizarlos a su antojo para comer, anidar, posarse o esconderse. Diseñados y construidos entre febrero y mayo de este año, podrán verse del 4 de junio al 31 de octubre de 2026. ¿Qué animal colonizará qué aparato?
En el marco del festival “La nuit des forêts “, los alumnos de la ENSA París-la Villette y sus profesores ofrecen visitas guiadas gratuitas los días 20 y 21 de junio de 2026, para las que es necesario inscribirse previamente.

Los principios del “impulso arquitectónico
Tras realizar un diagnóstico del socioecosistema del jardín agronómico tropical, recurriendo a diversas disciplinas como la historia, la arquitectura y la ecología, cada estudiante eligió una criatura viva a la que extender una invitación arquitectónica. El dispositivo, que puede ser un refugio, una zona de alimentación o un lugar de depredación, se diseña en función de un Umwelt específico, es decir, tal y como lo entendía el biólogo Jacob Von Uexküll, en función de las capacidades sensoriales, perceptivas y motoras de la especie objetivo.
La arquitectura suele unir a los seres humanos, en edificios públicos, lugares de trabajo o viviendas. Ante la urgente necesidad de proteger el medio ambiente, la arquitectura se ha fijado un nuevo objetivo: ser acogedora para la biodiversidad. Para que el acto de construir ya no sea sinónimo de destrucción de los seres vivos, sino de cohabitación y apoyo mutuo, necesitamos experimentar nuevos enfoques destinados a vincular a los seres vivos, tanto humanos como no humanos. Si queremos que nuestros hábitats humanos sean entornos viables y resistentes, en el futuro nuestros pueblos y ciudades, al igual que nuestros edificios, deberán ser capaces de sustentar ecosistemas que funcionen.
Las “invitaciones arquitectónicas” son un programa educativo y de investigación en arquitectura diseñado para formar a los arquitectos del mañana en estos nuevos retos.





