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"Invites architecturales", la arquitectura como mediadora entre humanos y no humanos

© David Vardanyan, estudiante de la ENSAPLV

Los principios del “impulso arquitectónico

Tras realizar un diagnóstico del socioecosistema del jardín agronómico tropical, recurriendo a diversas disciplinas como la historia, la arquitectura y la ecología, cada estudiante eligió una criatura viva a la que extender una invitación arquitectónica. El dispositivo, que puede ser un refugio, una zona de alimentación o un lugar de depredación, se diseña en función de un Umwelt específico, es decir, tal y como lo entendía el biólogo Jacob Von Uexküll, en función de las capacidades sensoriales, perceptivas y motoras de la especie objetivo.

La arquitectura suele unir a los seres humanos, en edificios públicos, lugares de trabajo o viviendas. Ante la urgente necesidad de proteger el medio ambiente, la arquitectura se ha fijado un nuevo objetivo: ser acogedora para la biodiversidad. Para que el acto de construir ya no sea sinónimo de destrucción de los seres vivos, sino de cohabitación y apoyo mutuo, necesitamos experimentar nuevos enfoques destinados a vincular a los seres vivos, tanto humanos como no humanos. Si queremos que nuestros hábitats humanos sean entornos viables y resistentes, en el futuro nuestros pueblos y ciudades, al igual que nuestros edificios, deberán ser capaces de sustentar ecosistemas que funcionen.

Las “invitaciones arquitectónicas” son un programa educativo y de investigación en arquitectura diseñado para formar a los arquitectos del mañana en estos nuevos retos.